Al rescate de los centros históricos y ¿al rescate del PRI?

Mensajes

Gilberto Mensajero Armenta

Estar de acuerdo no siempre significa compartir una razón, lo más normal es que las personas se acojan a la sombra de una opinión como si fuera un paraguas

José Saramago

 

No debe pasar inadvertido el compromiso que el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), hace en Sonora, con los sonorenses, y con el propio gobernador Alfonso Durazo Montaño.

Mire, vamos a dejar de lado ese discurso protocolario y rimbombante que suele usarse cuando de historia y acervo cultural se habla, y vayamos mejor directo al grano: Sonora es uno de los estados en México que no puede presumir un centro histórico atractivo, en ninguno de sus 72 municipios. Hermosillo, que debería obligadamente contar con uno, considerando el enorme inventario de casonas, edificios y construcciones históricas que existen, con envidiable arquitectura colonial, se reduce a la mención de este solo como referencia geográfica. Ya no hablemos de Guaymas, Cajeme, Nogales, Caborca, Magdalena, Benjamín Hill, y el resto del estado.

Y no solo se deben considerar centros históricos, debemos hablar también de iglesias construidas durante la época misionera, regiones que incluyen pinturas rupestres, y ¡hasta de dinosaurios como en Esqueda, municipio de Fronteras!

Si el INAH dejara de ser un obstáculo para el mantenimiento, preservación, uso y rehabilitación de edificios históricos, y promueve los fideicomisos, patronatos e inversiones, y si permite sin mayores tramites, que el gobierno estatal, en coordinación con sus pares municipales, rescaten los centros históricos, museos, iglesias, y demás acervo cultural, estaremos hablando de una agenda turística cultural de altura. Bien hizo el gobernador Alfonso Durazo en comprometer a Diego Prieto y Zenón Tiburcio, titulares del INAH nacional y estatal, en esta tarea. Que así sea.

 

 

 

Los partidos políticos triunfan o son destruidos por sus conductores. Cuando un partido político se viene abajo, no es el partido político quien tiene la culpa, sino el conductor

Juan Domingo Perón

 

En otro tema, el PRI sigue levantando debate mediático, porque en la reunión entre Alejandro “alito” Moreno, y Manlio Fabio Beltrones, Beatriz Paredes, Pedro Joaquín Coldwell, Beatriz Paredes, Dulce María Sauri, Claudia Ruíz Massieu Salinas, Humberto Roque Villanueva y César Camacho Quiroz, así como el actual senador Miguel Ángel Osorio Chong y el diputado Rubén Moreira, entre otros, pues, nada sucedió en su contra.

La militancia, en varios estados, reclamaba la inmediata salida de “alito”, y se llego a decir incluso que lo reemplazaría Beatriz Paredes, pero el propio y aún dirigente nacional lo dijo claro, “a mi me eligió la militancia por 4 años, del 2019 al 2023, y me mantendré firme en mi posición como presidente del PRI”, ante la prensa que cubrió esa reunión a puertas cerradas.

¿Qué sigue para Sonora? La aspiración de Onésimo Aguilera se fortalece con el irrestricto apoyo de “alito” a su persona, y seguramente en los próximos días, y antes del 21 de junio, fecha en la que concluye la campaña interna tricolor en Sonora, más cuadros se estarán sumando a su pretensión de ser el manda más en el partido de la colonia Casa Blanca.

En el acuerdo cupular entre “alito” y los ex dirigentes, quedó establecido que no deberá intervenir en el proceso interno en Sonora, y que ambas formulas participaran en la campaña interna, para decidir por la nueva dirigencia estatal el próximo 24 de junio. Muy mal se vería el dirigente nacional aplicando la voladora en contra de Zaira Fernández y Pascual Soto, y a favor de Onésimo Aguilera e Iris Sánchez Chiu, luego del forzado dialogo con los “cuello 18” del priismo nacional.

Sin embargo, y entendiendo que los priistas le saben muy al “besa manos”, y que la histórica tendencia del tricolor ha sido siempre la de estar bien con el que manda, además de que el multi mencionado “alito” seguirá controlando a este partido hasta el próximo 2023 (seguramente con periodo extendido hasta después de la elección del 2024), las preferencias por el actual regidor priista, Onésimo Aguilera, aumentarán y se verán reflejadas en las urnas en el mero día de San Juan, cuando los consejeros sonorenses salgan a votar.  

¿Es lo mejor para el PRI en Sonora? No, porque primero, ese será el justificante perfecto para que recalcitrantes priistas se cambien de bando partidista en la inmediatez. Por ejemplo, Humberto Robles Pompa, daría una soterrada sorpresa al anunciar su apoyo a la aspiración del panista Armando “el bigotes” Gutiérrez, en su posible candidatura por la alcaldía de Nogales

Donde tampoco pintarían nada bien las cosas, es en el Congreso Local, con la bancada que encabeza Ernesto de Lucas Hopkins, el popular “pato”. Y es que mire, fue tal el enojo de Alejandro Moreno, el dirigente nacional, cuando se enteró que la postulación de Zaira Fernández y de Pascual Soto había sido aceptada, que quien pagó los platos rotos fue justamente, el “pato” de Lucas, a tal grado, que esa misma noche, recibió instrucciones de desocupar su oficina en el PRI estatal, aún cuando sigue siendo oficialmente el dirigente estatal. Y lo mismo sucedió con la secretaria Kitty Gutiérrez.

En el escenario de que sea Onésimo Aguilera el dirigente estatal, la pistola que el alito le puso al pato en la sien, dispararía para neutralizarlo de toda aspiración política futura. Pero, deje usted eso, van a buscar quitarlo de la coordinación de la bancada priista en el Congreso, y peor aún, van a intentar someter a sus decisiones y acuerdos personales, las votaciones futuras de Natalia Rivera, Ely Sallard y Karina Zarate, en lo que se podrían considerar un choque de trenes brutal, que incluso, y sin ser dramático, llevaría a una disolución de esa bancada priista.

Dicho lo anterior, no hace falta mucha explicación para decirle a usted que, las candidaturas tricolores en el 2024, estarán sometidas a caprichos y berrinches del actual regidor del PRI, Onésimo Aguilera, ya instaurado como dirigente estatal.

Y es que, si por la víspera se saca el día, y considerando que en el pasado proceso electoral del 2021, Alejandro “alito” Moreno le regaló la regiduría a Onésimo Aguilera, eliminando de la planilla a Sergio “el pichón” Pavlovich un día antes del registro de esta ante el IEE, y desde entonces, los resultados del regidor priista son nulos, ya podrá usted imaginarse como serán estos como dirigente estatal. En fin, los priistas saben lo que hacen, ¿o no saben?

 

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