Cananea vive en estos momentos la tensa calma que precede, muy previsiblemente, a la tormenta.
Grupo México, una de las firmas más depredadoras del país, está a la expectativa de recuperar la operación de una de las mayores minas de cobre del mundo, con una riqueza incalculable, misma que no le importó a la firma paralizar por 2 años y medio, con tal de alcanzar su objetivo de boicotear al Sindicato Minero y buscar la disolución del contrato colectivo de trabajo que por casi 20 años mantuvo con los más de mil trabajadores que aún permanecen en paro.
Grupo México echó mano de todos los recursos posibles para alcanzar su objetivo, dejó de ganar más de 1 mil 200 millones de dólares en ventas, dejó por supuesto de pagarle a los trabajadores sus sueldos y al final podría haber ganado por la especulación en el mercado internacional de cobre, que el cierre de una de las principales fuentes de abasto provocó.
Así es, aunque resulte escandaloso dejar de vender esas cantidades espectaculares del metal industrial, al final de cuentas si cumple con sus objetivo, el ganón en toda esta historia no es otro que Grupo México.
Por eso esta empresa dispuso de todo su poderío económico y jurídico para echar abajo un movimiento de huelga que todos en Sonora sabemos que es justo y legal, pero que se disfrazó de una disputa entre la empresa y un corrupto líder del sindicato, que es Napoleón Gómez Urrutía, que nunca dudó en usar como carne de cañón a los trabajadores.
Al final tendremos que decir que ni Germán Larrea ni Gómez Urrutia son diferentes, los dos buscan el lucro fácil y no les importa utilizar a los trabajadores o dañar profundamente a una comunidad como Cananea.
Por supuesto, en la comunidad de Cananea la tensión crece, por el amago de la empresa y del gobierno federal que quieren recuperar las instalaciones, e incluso amenazan a los trabajadores con represalias jurídicas, demandas y otras lindezas, por lo que señalan como daños a la infraestructura productiva de la mina.
Y aunque el gobernador Guillermo Padrés y el mis poder legislativo del estado, además de los legisladores federales sonorenses ya se han pronunciado por evitar un desalojo que implique el uso de la fuerza por parte de la federación, la verdad es que cada vez más se parece esto a la crónica de una acción anunciada.
La pregunta que flota en el aire es ¿cuándo sucederá? Pues nadie duda de que se está pensando en el momento más oportuno para que el gobierno federal intervenga a favor de Grupo México.
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Muchas gracias a los amables lectores de este espacio de reflexión por los comentarios que me han hecho llegar por mi análisis de la situación en la Canaco Hermosillo, creo que en ese comentario en el que expongo mi percepción personal de lo que ocurre en una de las organizaciones empresariales más representativas del estado, se refleja de alguna manera lo que verdaderamente ocurre, ya que tengo amigos en ambos bandos y he buscado informarme al respecto, manejando las cosas con la mayor objetividad posible.
Ahora va una fe de erratas, en mi columna del miércoles 17 me referí a Enrique Claussen Yberri como el aspirante, cuando en realidad se trata de su hermano Gustavo quien busca ser presidente de la Cámara. Fue un error involuntario, pero que causó algunas reacciones por parte del público interesado, por lo que quise aclarar el punto.
Sobre el tema, les aviso que seguiré informando.
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