El Mensajero
miercoles 03 de marzo del 2010
La guerra de las patentes promete dar mucho que hablar en los próximos meses.
La demanda de Apple contra HTC vuelve a poner en evidencia las fuertes tensiones que se vive en uno de los sectores, el de los teléfonos inteligentes o ‘smartphones’, con más proyección de crecimiento y que los expertos consideran que será clave en los próximos 10 años.
Steve Jobs lo tiene clarísimo. Acepta que la competencia es buena para el negocio de los teléfonos inteligentes pero considera que sus rivales están «robando» su tecnología y por eso ha decidido tomar cartas en el asunto y abrir un nuevo frente en su particular guerra de las patentes.
Si hace meses la batalla de Apple se centraba en Nokia, ahora el nuevo enemigo es la firma taiwanesa HTC, el cuarto fabricante de teléfonos móviles del mundo responsable, entre otros, del nuevo Nexus One de Google.
La compañía de la manzana acudió el martes a un tribunal de Delaware para presentar una demanda contra HTC por infringir 20 de las patentes de Apple relacionadas con la interfaz de su producto estrella, el iPhone, su arquitectura y el hardware.
Las alternativas para Jobs eran sentarse y quedarse de brazos cruzados o tomar medidas. «Hemos decidido hacer algo al respecto», anunció tajante desde su cuartel general en Cupertino. De momento nadie ha querido salir a responder desde Taipei.
Un portavoz de HTC se limitó ayer a precisar que se habían enterado de la denuncia a través de los periódicos, pero que por ahora no harían más declaraciones hasta conocer su alcance, aunque en todo caso no creen que pudiera tener un impacto en sus resultados.
Apple exige en la demanda que se impida la comercialización de los aparatos fabricados por la firma taiwanesa en el mercado estadounidense, incluido el Nexus One.
Expertos como Ezra Gottheil, de Technology Business Research, no creen que se llegue a ese extremo ya que este tipo de procesos suelen llevar entre cinco y 10 años para que haya una sentencia firme, por lo que en el 90% de los casos se terminan resolviendo con acuerdos extrajudiciales.
El abogado Kevin Rivette, especialista en conflictos de patentes, aseguraba ayer al New York Times que se trata de la primera piedra de un conflicto que promete dar titulares en los próximos meses.
De aliados a rivales HTC fabrica smartphones con el sistema operativo Android de Google y lo que se esconde tras la demanda es un nuevo frente entre Apple y la empresa de Mountain View. Si alguien les hubiera dicho hace años que su relación acabaría así jamás lo habrían aceptado.
Fueron aliados indiscutibles, pero cuando comenzaron los conflictos de intereses el distanciamiento se hizo evidente y llegó un punto en el que dejaron de compartir directivos.
Fue hace meses cuando se quitaron las máscaras y Google enseñó los dientes lanzando al mercado su primer móvil.
A pesar de que no está mencionado expresamente en el texto de la denuncia, que también fue presentada ayer ante la Comisión de Comercio Internacional de Estados Unidos, desde su sede central en Mountain View la empresa que preside Eric Schmidt aportó su particular granito de arena en el enfrentamiento entre Apple y HTC defendiendo su sistema operativo Android y a los «socios» que han ayudado a Google a desarrollarlo, en referencia directa al fabricante taiwanés.
Lo que está claro es que nadie quiere perderse su trozo de pastel en el jugoso negocio de los teléfonos inteligentes y la lucha por dominar y hacerse con el control del sector sigue ampliándose. Este último enfrentamiento se suma al que Apple mantiene abierto desde hace meses con Nokia, otro de sus grandes rivales.
Desde octubre pasado ambas compañías han acudido en varias ocasiones a los tribunales para presentar demandas y contrademandas por violaciones de patentes.